Tomarse una foto extrema sigue siendo tendencia entre los llamados influenciadores. Escogiendo lugares cada vez más peligrosos sin el equipo y la orientación de expertos, buscan obtener adeptos, arriesgando sus vidas.
En busca de ser tendencia, puntos altos y las grandes estructuras citadinas son los lugares elegidos.
Las historias de estas peligrosas hazañas en busca de fama dejaron de ser lejanas y se desarrollan en Panamá.
Uno de los influenciadores es Sebastián Vargas, cuyas imágenes van desde rascacielos hasta antenas de transmisión en Panamá, ciudad capital. Entre sus publicaciones destaca que su mayor logro, ha sido estar en lo alto de la estructura del puente de Las Américas, generando la duda de muchos ciudadanos, ¿Cómo lo hizo? ¿Permisos?
Con más de 20 mil seguidores, curiosamente, advierte a su público con un mensaje en su perfil: “No intentar este tipo de fotos”.
Sólo en octubre de 2018, una mujer de origen portugués, falleció luego de caer al pavimento desde el piso 27 de un edificio en el sector residencial de El Cangrejo, en Ciudad de Panamá, y todo por tomarse una foto perfecta. La tragedia quedó registrada en video, por obreros de una construcción aledaña, quienes le pedían que se bajara del barandal.
Entre 2011 y 2017 al menos 259 personas murieron en diferentes lugares del mundo mientras intentaban sacarse una selfie extrema. La cifra es cinco veces mayor a la de los fallecimientos causados por ataques de tiburones.

